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ISSN 2014-1475

Pop en Cuba: una globalización alternativa crítica

Quim Puig (Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad, Universidad Autónoma de Barcelona) reseña el libro de Thiago Soares (2018) Música pop en Cuba. Globalización, territorios y solidaridad digital. Editorial UOC/InCom-UAB. 146 páginas

 

El ámbito de conocimiento en el que se desenvuelve Thiago Soares es el de los Estudios Culturales. El autor lo aplica a determinados procesos perfomativos en el ámbito de la música pop en Cuba. Por tanto, a la hora de hacer la reseña de la obra, nos parece adecuado considerar las siguientes preguntas:

a) ¿Qué visión tiene exactamente el autor de los Estudios Culturales?
b) ¿Qué entiende por procesos perfomativos en la música pop? y ¿cómo los define como materia de estudio dentro de los Estudios Culturales?
c) ¿Qué implica hablar de música pop en el contexto sociopolítico de Cuba?

Thiago Soares es profesor e investigador de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) y una de sus especialidades es el estudio de los aspectos comunicacionales y sociales de la música pop. Lógicamente, conoce de forma detallada los autores teóricos de referencia de este ámbito así como la metodología de investigación académica y científica.

El autor nos ofrece un marco teórico de los Estudios Culturales en los que la hibridación entre la Sociología, la Antropología, la Política y la Comunicación da como resultado un conjunto de instrumentos académicos de investigación que son útiles y eficaces para describir interactuaciones que reflejen valores sociales e identidades individuales y colectivas. La función de los Estudios Culturales, según el autor, es a la vez analítica y crítica, sirviendo tanto para examinar la naturaleza y funcionamiento de la sociedad- bien sea capitalista o alternativa- como para analizar el modo en que determinados conceptos se encarnan en valores sociales exhibidos públicamente. El profesor Soares transmite al lector de su texto un conjunto de conocimientos necesarios -y generales- con un estilo riguroso de escritura.

Respecto a las preguntas agrupadas en el apartado b), que nos llevan a pensar en la performatividad y en los procesos performativos , debemos entender no sólo visualización y teatralización sino también feed-back y participación. Podríamos emparentarlos con el concepto de interactividad tan asociado a internet, pero con la salvedad de que la performatividad no ocurre en el ciberespacio y exige una interactuación en tiempo real y con personas y sucesos reales (aunque se pueda utilizar en ella tecnología de la red). La perfomatividad no es, pues, solo recepción y consumo cultural sino también la transformación que hacemos con el mensaje recibido y cómo lo manifestamos en público al asumirlo como parte de nuestros estilos de vida.

Los procesos que el profesor Soares analiza, de acuerdo con estos parámetros y siempre en territorio cubano, son tres:

- un concierto de Major Lazer celebrado en La Habana el 6 de Marzo de 2016
- La existencia de una comunidad de fans cubana de Madonna
- La figura de Lady Gaga y su relación en Cuba con las personas LGTBI

Para abordar lo que implica hablar de música pop en el contexto sociopolítico de Cuba, cabe recordar que la música pop está considerada tradicionalmente desde el punto de vista cultural como banal e insignificante en el plano artístico, un producto industrial cuya finalidad es la mera explotación comercial. A esto hay que añadir que, desde el punto de vista político de izquierdas, se la considera igualmente como una de las propuestas evasivas del capitalismo que utiliza lo lúdico para que la clase trabajadora no reflexione sobre su condición de explotada siendo, por tanto, una forma de manipulación. Ocurre, además, que la hegemonía de un pop global es principalmente anglófila y específicamente de Estados Unidos, con lo que las connotaciones que puede tener a priori el consumirla en Cuba serían las de rechazo al establishment. Sin embargo, el análisis del profesor Soares pretende huir de este planteamiento y propone otra interpretación: considerar su consumo en el contexto cubano como una globalización alternativa crítica, una apropiación cultural que implique un cambio de signo ideológico. Y, para ello, se remite a los procesos anteriormente mencionados.

Una vez analizadas estas cuestiones, hay que hablar sobre la finalidad que ha pretendido el profesor Soares con su texto y qué conclusiones extrae. El autor entiende que otro mundo es posible, que la realidad debe ser matizada - y no polarizada- ideológica y socialmente, y que la propia cultura y comunicación de masas puede ser reciclada en propuestas diferenciadas. Así mismo, ha desarrollado una investigación válida en la que ha analizado un conjunto de fenómenos de forma detallada y pormenorizada dando como resultado final un texto reflexivo. Por supuesto, un texto de esta naturaleza implica un interés previo por parte del lector tanto en el ámbito de estudio como en la temática. Dicho esto, la lectura del mismo se antoja útil y recomendable.

Música pop en Cuba. Globalización, territorios y solidaridad digital (Thiago Soares)

Sin rehuir en absoluto el pensamiento complejo y dejando muy claro cómo nuestra orientación sexual determina gran parte de lo que acontece en nuestras vidas, este texto discute de manera muy detallada sobre los procesos políticos y culturales que, en el marco de la globalización, llevan a que culturas distintas puedan dialogar entre sí. El autor pretende, en primer lugar, entender por qué conectar con la música pop procedente de Estados Unidos no se contradice en absoluto con los valores construidos por la Revolución cubana y, en segundo, al terminar ese recorrido, descubrir eventos musicales protagonizados por grupos estadounidenses en La Habana que se convierten en un espacio privilegiado para el análisis. A modo de ejemplo, no es casual que la música cubana estuviera presente en la cena que Raúl Castro organizó en el Palacio de la Revolución para recibir a la familia Obama en su visita a la isla en marzo de 2016.