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ISSN 2014-1475

Por una teoría cinematográfica feminista amplia e inclusiva

Quim Puig (UAB) reseña el libro de Katarzyna Paszkiewicz “Rehacer los géneros. Mujeres cineastas dentro y fuera de Hollywood”. Ed Icaria-Academia, col. Mujeres y Culturas nº117, Barcelona, 1ª edición Octubre de 2017, 215 páginas-

 

Podemos considerar las teorías cinematográficas como el conjunto de visiones existentes sobre la naturaleza del cine tanto desde un punto de vista estrictamente artístico como atendiendo al impacto social. El libro de Katarzyna Paszkiewicz  “Rehacer los géneros. Mujeres cineastas dentro y fuera de Hollywood” se relaciona  concretamente con dos perspectivas teóricas: la teoría cinematográfica feminista y la del cine de autor. El título es algo más que una muestra de buen ingenio, ya que presupone un enfoque heterodoxo y también reivindicativo al considerar que no hay géneros cinematográficos -ni tampoco temáticas- específicos de hombres o de mujeres y que una directora puede hacer un cine feminista y autoral trabajando en Hollywood en la actualidad.

El primer capítulo del libro lleva por títuloGénero cinematográfico y cine de mujeres ¿Alianzas imposibles?”  y es una buena forma de entrar en materia. La autora ofrece una amplia visión panorámica sobre el estado de la cuestión a partir de las siguientes premisas:


  1. a) La teoría cinematográfica feminista, al menos en su versión mayoritaria, ha defendido como artísticamente válido, socialmente comprometido y políticamente correcto un cine realizado por mujeres centrado en problemáticas consideradas como específicamente femeninas y narrado de forma alternativa a los cánones impuestos por el cine mainstream desarrollado en Hollywood. El resultado es una valoración positiva de un cine que se pretende militante, transgresor, reivindicativo y basado en experimentalidad narrativa.

  2. b) Por oposición, el cine de Hollywood es visto como un cine ideológicamente heteropatriarcal donde las mujeres y los colectivos LGTBI tienen un papel subsidiario, prejuiciado o directamente inexistente por su  Este cine es, además, artísticamente irrelevante. Al basarse en asociar las historias que cuenta a géneros específicos -o a combinaciones de los mismos-, niega con ello cualquier intento de originalidad y autoría; y todo en él se reduce a cierta repetición narrativa más o menos mecánica.


Hay que decir que este rechazo a los géneros y al cine mainstream de Hollywood no sólo es específico de la teoría feminista sino que lo encontramos también en otras teorías cinematográficas. Véase al respecto, y lo cito a modo de ejemplo, los análisis de Noël Burch. Por contra, también conviene recordar que los directores de la nouvelle vague, antiguos críticos cahieristas, defendían a determinados directores de Hollywood que hacían género y los consideraban autores. Es el caso de Godard valorando el western de Nicholas Ray “Johnny Guitar” de 1954  o de Truffaut reivindicando a Alfred Hitchcock en su libro de 1966, hoy en día canónico y referencial.

Estas dos premisas le sirven a Paszkiewicz para  plantear cómo deben ser juzgadas desde la teoría cinematográfica feminista las películas de Hollywood dirigidas por mujeres cuyas historias no tocan específicamente temáticas relacionadas con  la lucha y la problemática femenina y que están, narrativamente, adscritas a los géneros cinematográficos. De ahí, el interrogante que plantea la autora en el título del capítulo y también la propuesta heterodoxa que hace, ya que nos sugiere que es posible hacer cine en Hollywood artísticamente relevante y comprometido con el feminismo sin circunscribirse necesariamente a temas considerados como específicamente femeninos.

La autora desarrolla esta visión a partir de tres películas concretas: una cinta de terror,“Jennifer’s Body” (Karyn Kusama, 2009); un wenstern, “Meek’s Cutoff” (Kelly Reichardt, 2010); y una cinta bélica, “The Hurt Locker” (Kathryn Bigelow, 2008). Los análisis detallados de las mismas ocupan los capítulos segundo, tercero y cuarto del libro respectivamente.

En estos análisis pormenorizados y extensos, Paszkiewicz utiliza estas películas para reivindicar que las directoras que las firman hacen en ellas un cine feminista a partir de planteamientos que tradicionalmente han sido dejados de lado por la teoría cinematográfica feminista. De ahí el título que tiene este ensayo. Ese “rehacer los géneros” supone ver desde otra perspectiva los géneros cinematográficos, pero también repensar los roles de las mujeres y los hombres en el cine.

En este sentido, no es una casualidad que Paszkiewicz haya seleccionado cintas de géneros que normalmente se asocian con un supuesto imaginario masculino. Los films de Karyn Kusama y Kelly Reichardt son claros ejemplos de inversión narrativa e intencionalidad, siendo además protagonizados por mujeres. Pero mayor es la vuelta de tuerca que propone con el de Kathryn Bigelow, pues ahí el protagonismo en la ficción es masculino y eso no impide que esta directora nos ofrezca una visión diferenciada de la habitual en el género. Que, además, este film específicamente ganara los Oscars a la mejor película y a la mejor dirección en la 82ª edición de los Premios de la Academia - la  celebrada el 7 de Marzo de 2010- añaden una perspectiva adicional a la tesis de la autora.

Una vez leídos cada uno de estos capítulos se entiende por qué Paszkiewicz ha subtitulado su libro con la siguiente idea: “Mujeres cineastas dentro y fuera de Hollywood”. Y esto nos lleva al último, el quinto, titulado “Conclusiones”. En él, la autora se ratifica en su visión de una teoría cinematográfica feminista de tipo amplio e inclusivo que abarque cualquier mirada femenina sobre cualquier temática sin más límites que el interés de la propia propuesta.

La lectura de este libro es muy recomendable. Está particularmente bien escrito, su narrativa expositiva es clara y su armazón de ideas está muy bien desarrollado. Ofrece mucha información y contextualiza. Da una clara perspectiva de la evolución y estado actual de la teoría cinematográfica feminista. Ahora bien, cabe advertir que no es un libro divulgativo sino que se dirige a un lector(a) conocedor(a) del tema, imprescindible para poder valorar en su justa medida la propuesta específica de la autora sobre cómo rehacer los géneros.